- Martes 30 de septiembre de 2008. Acapulco, Gro. MÉXICO. Con este artículo abrimos la Guía de Tacos 2008 en la que aprovechando nuestros viajes de Pata de Perro, les traeremos a esta su sección del buen comer los festines que nos damos cuando andamos en la calle.

Y déjenme decirles mis estimados lectores de renayork.com que su servidor es experto degustador de tacos desde la más temprana infancia. Porque no cualquiera puede comer tacos callejeros, sólo los elegidos podemos disfrutar de tan preciado privilegio.
Bueno y ya entrando en materia, iniciamos haciendo un reporte de los Tacos Chemise, que están ubicados en Av. Universidad, a unos metros de la Comercial Mexicana Diana. Los Acapulqueños sabemos que los Chemise son tradicionales desde 1960 y son casi obligados.
He de mencionar que son los favoritos del George -colaborador del canal Antrología de este portal-, porque según él están muy buenos y que no le hacen daño y que por el valor agregado, etc.

Mi opinión es que están bien ubicados, una de las reglas para todo changarro exitoso, después del producto. Porque en el área de la Glorieta de la Diana convergen las calles más importantes: Av. Universidad que viene desde la Av. Cuautémoc, Farallón de Obispo que viene desde la Garita y por supuesto la Costera Miguel Alemán. Están en el ombligo de Acapulco.
Además ofrecen chicharrón de cerdo y rebanadas de aguacate a discreción en el consumo de tu orden de tacos. Los precios están mas o menos. Como dice mi sabio e ilustre abuelito: “Hijo, cuando hay dinero, nada es caro”.

Los muchachos que atienden el changarro son muy amables pues casi siempre se refieren a tu persona como “patrón” o “jefe”.
Respecto a la limpieza, pues esta limpio dentro de lo que cabe, digo, están sobre una calle muy transitada. Además comer en la calle supongo que debe reforzar nuestro sistema inmunológico.
Pero al verdad es que para mi gusto, los tacos Chemise no son el santo de mi devoción. Las opiniones se dividen porque el George es fan de los Chemise junto con otros cientos de personas que a diario se congregan en torno a los Tacos del Cocodrilo.

Los que para mi gusto alcanzan la categoría de comestibles son los de chicharrón y los de mole, los otros la verdad no les encuentro sabor. En mi opinión prefiero los de tacos de canasta del Güero Americanista que están en el centro, por Hornos, atrás de la agencia Nissan de Costera.
Los tacos Chemise me los como sólo cuando el George los invita, pues no puedo negarme ante tal acto de magnanimidad, porque déjenme decirles que el George parece regio, es codo duro. Pero bueno, al menos el chicharrón y las rebanadas de aguacate que te ofrecen para acompañar tus tacos le ponen algo de sabor. Y si te los bajas con una coquita pues saben mejor.

Lo mejor de los Chemise, por tanto, son los tacos de chicharrón y los de mole, el servicio de primera y la ubicación céntrica. Y si compras agua fresca te dan refill (te rellenan tu vaso si quieres mas agua, la cual supongo debe ser de garrafón porque de la llave nunca hay).

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Consejos de un experto en tacos para una buena degustación:
- Lávate las manos antes de comer (y después de ir al baño) es de a cajón. Como en Acapulco la CAPAMA nos tiene sin agua, mejor cómprate un gel antibacterial para desinfectarte las manos, es mas práctico.
- Los tacos se comen de pie, de esta manera entran más al estómago.
- Los tacos deben tomarse con una mano y dirigirlos a la boca con estilo y bien asegurados pues como dice el dicho: “en la forma de agarrar el taco se ve el que es tragón” o “del plato a la boca a veces se cae la sopa”.
- Si se te cae un taco, no lo recojas, ya lo besó el diablo.
- Si la salsa no se ve bien seguramente no sabrá bien. Chécate que esté fresca, si tiene espuma es que ya está en proceso de descomposición.
- Si no estás seguro pruébala primero no vaya a ser que se los pongas a los tacos primero y descubras después que la salsa ya no sirve.
- Si pides una orden surtida, dile de qué, porque el que despacha te va a poner más tacos de los que normalmente no se venden –¿ah “verdá”? esa no te la sabías-.
- Si vas a trabajar después de comer trae contigo unas laminitas Listerine, para que no andes con mal aliento o ya mínimo unos chicles de menta.
- Si después de comerte unos tacos sientes como que algo se te remueve en las entrañas y no precisamente porque estés embarazada (o), ¡jálate! No vaya ocurrir una desgracia.
- Si los problemas persisten consulta a tu doctor, no te automediques, vaya a salir peor.
- Por último, si los tacos estaban buenos menciónalo a la hora de pagar, para que se sigan esforzando en su preparación. En los tacos no se deja propina, aclaro.








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