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Arte y Cultura

Historia de México: El Síndrome de las tres M

Por: Oscar Belen
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No debe extrañar que las fiestas patrias sólo sean pretexto para promover el consumismo materialista, que privilegia el sentido ideológico capitalista: comprar y comprar.

La gran mayoría de los Mexicanos celebra las fiestas patrias en septiembre sin conocer la historia de México.

“Los niños mexicanos conocen más a Mickey Mouse que a sus héroes nacionales” –Fidel Castro.

Martes 2 de septiembre de 2008. Acapulco, Gro. MÉXICO. El sentimiento nacionalista brota a flor de piel cada vez que se acerca el 16 de septiembre, abordando el patriotismo (o mejor dicho el “matriotismo”) con una compulsión por consumir los afiches que recuerden el tricolor de la bandera nacional, muchos de ellos, por no decir la totalidad, son fabricados -paradójicamente- en China.

Sin embargo, las nuevas generaciones desconocen la historia de la independencia de México, pues sólo la comparan a una novela épica del “canal de las estrellas”, o bien, desean emular el famoso “4 de julio” norteamericano.

Para empezar la historia de México la aprendemos de manera defectuosa en el cada vez más deficiente sistema educativo, ya sea porque los profesores realizan sus movilizaciones de protesta, porque carecen de métodos actualizados o técnicas pedagógicas para transmitir conocimientos significativos, o porque no hay  interés alguno por los alumnos.

Por eso no debe extrañar que las fiestas patrias sólo sean pretexto para promover el consumismo materialista, que privilegia el sentido ideológico capitalista: comprar y comprar mercancías, que en su gran mayoría son innecesarias.

La juventud recurre al sentimiento nacionalista por medio de dosis descomunales de alcohol, adquisición de “souvenirs” que traigan los símbolos patrios, creyendo que así se exalta el orgullo de ser mexicano. Incluso muchos jóvenes, sintiéndose niño héroe, se enrollan en banderas tricolores, dejándose caer en algún balcón, banca o sitio elevado de su casa, zócalo o plaza de la localidad.

De acuerdo con supuestos sondeos que suelen presentar los medios electrónicos, los reporteros se deleitan exhibiendo la ignorancia de sus compatriotas, a través de preguntas sobre historia mexicana, como si ellos mismos tuvieran la respuesta.

En estos sondeos hasta empleados de instituciones gubernamentales ignoran qué se celebra y sólo tienen catalogado los días como “puente vacacional”.

Por ejemplo, en una de estas investigaciones especiales de la televisión, un agente del Instituto Nacional de Migración no sabía las estrofas del Himno Nacional Mexicano. Dios lo guarde si usted se encuentra en la frontera sur de nuestro país y no se sabe el Himno, podría ser motivo de deportación a un país centroamericano.

Por otro lado, la declaración del todavía líder moral de Cuba, Fidel Castro, en su momento tuvo un repudio por parte de nuestras autoridades, como dice el dicho: “La verdad no peca, pero incomoda”. Y si de rebuznar se trata nuestros funcionarios no cantan mal las rancheras. Basta recordar los incontables lapsus del expresidente Vicente Fox y de su señora Martha Sahagún para ver el grado de ignorancia funcional en quienes se supone representaban a la Nación en el mundo.

Para resaltar lo que comento, recientemente han hecho cambios sustanciales en los libros de texto de primaria, como ejemplo cito que el tratamiento de la historia se hace de acuerdo a la visión de clase e intereses prevalecientes, como diría el investigador emérito de la UNAM, Miguel León Portilla: “Se deja a un lado la historia de los vencidos, porque la historia oficial es condensada por los grupos ganadores”.

En un párrafo donde se hacía mención la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968 y que atribuía responsabilidades a funcionarios, entre ellos al fallecido expresidente Gustavo Díaz Ordaz, fue borrado de tajo, como si tal hecho espeluznante no hubiera ocurrido.

Esperemos que a algún funcionario de la SEP no vaya a incluir al secuestrador “mochaorejas”, al narco prófugo “Chapo” Guzmán o yéndonos al extremo, introducir al mitológico “chupacabras” como personaje histórico contemporáneo, porque esto les representaría más lectores.

De acuerdo a la dinámica que estamos viviendo, resulta cierta la tesis que sostiene el profesor e investigador Noruego, Johan Galtung, que menciona que somos víctimas del llamado Síndrome de las 3 M: Mickey Mouse, Michael Jackson y McDonald’s, personajes y productos que la mayoría de los niños y jóvenes de todo el mundo -incluidos los mexicanos- conocen en vez de su historia.

Es por eso que a continuación te ofrezco mi estimado renayorker un poco de luz sobre nuestra historia con dos ejemplos breves:

Visa para ir a Cancún
La República de Yucatán promulgó su independencia antes que México y su territorio abarcaba hasta lo que hoy es Campeche. La Península de Yucatán se independiza de España, sin derramar una sola gota de sangre y sin disparar ninguna bala, el 15 de septiembre de 1821.

En la actualidad en Yucatán no es raro que en algunas escuelas todavía se enseñe ambos himnos: el yucateco y el mexicano. Cuando México obtuvo su independencia, la “República Yucateca” decidió anexarse a la nueva República de manera voluntaria.

Bandera de la República de Yucatán

Y así permaneció hasta que hubo serias discrepancias con Antonio López de Santa Anna que acusó a los yucatecos de separatistas al declararse nuevamente una República independiente.

Santa Ana, envió tropas para doblegar a los yucatecos a desistir de su separatismo, creyendo que sería como quitarle un dulce a un niño, pero no fue así, pues el contingente fue derrotado vergonzosamente.

Fue hasta que las negociaciones entre el gobierno de Santa Anna y la República de la península prosperaron y nuevamente se adhirieron a México. Es decir, si los yucatecos se hubieran empeñado en su separación hoy día necesitaríamos visa para ir a Cancún.

El cumpleaños de Don Porfirio
Como mencionamos anteriormente, las encuestas televisivas dejan ver la ignorancia hasta de los conductores de “noticias”. Hace algunos años se preguntó a un transeúnte:

- Reportero: “Disculpe ¿Usted sabe qué se festeja el 15 de Septiembre?”
- Transeúnte: “El natalicio de Porfirio Díaz”
- Reportero: “Gracias”

Y ya en el estudio, la conductora no paraba de reír sarcásticamente por la respuesta, pero la ignorancia no provenía del entrevistado, sino de la propia conductora, ya que el 15 de Septiembre es el natalicio de Porfirio Díaz, ya que el inicio del movimiento de independencia se inició en las primeras horas del 16 de Septiembre de 1810, pero no se concretó, sino hasta 1821.

Don Porfirio Díaz institucionalizó la celebración del 15 por la noche para exaltar su cumpleaños

Según la Enciclopedia de México, Ignacio Rayón celebró con descargas de artillería y campanadas el 16 de septiembre de 1812. El 1 de marzo de 1822, el 16 de septiembre es declarado día de fiesta nacional por el Congreso Constituyente y se llevaba a cabo una ceremonia militar para conmemorar la Independencia.

En 1864, Benito Juárez emite los primeros vítores, mientras que Maximiliano se convierte en el primer gobernante que viaja al pueblo de Dolores para dar el grito ese mismo año.

Fue el dictador Don Porfirio Díaz quien decidió institucionalizar la celebración desde la noche del 15 para exaltar su imagen en tal celebración y de paso indentificar su persona con la república.

Pero esa, es otra historia
Estas aclaraciones sin embargo no son de ninguna manera para incitar a la falta de respeto de nuestros símbolos patrios, son más bien para nuestra reflexión personal.

En otra ocasión les escribiré acerca del ilustre héroe nacional Don Antonio López de Santa Anna, quien ha sido tratado como un traidor debido al desconocimiento sobre su verdadero papel en la recomposición de la Nación mexicana.

Como este caso hay muchos: los tlaxcaltecas que supuestamente traicionaron a los aztecas al aliarse con los españoles, cuando en realidad eran enemigos desde hacía centurias y no compartían estilos de vida y principios.

Pero esa - como dice doña Lupe la cuatetera- es otra historia”. Nos leemos pronto.

“Libérate de la esclavitud mental, nadie sino nosotros mismos podemos liberar nuestras mentes” – Bob Marley, Redemption Song.

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